El 71% de los viajeros de alto impacto intenta minimizar el impacto de sus viajes
El Turismo de alto impacto se consolida como motor estratégico para la economía madrileña y aliado de la sostenibilidad urbana. Según el ‘Estudio de Turismo de Alto Impacto y Sostenibilidad en Madrid’ elaborado por Virtuoso, cada viajero de alto impacto contribuye con 6.860 euros al conjunto de la economía madrileña, incluyendo los efectos directos, indirectos e inducidos, lo que equivale a 980 euros diarios.
Su gasto medio por estancia asciende a 10.183 euros, un 63% más que los 6.253 euros del turista medio internacional, con multiplicadores especialmente intensos en compras (cuatro veces más), alojamiento (2,4 veces), gastronomía (2,1 veces) y experiencias culturales (dos veces).
Su importancia también se pone de relieve en el apartado hotelero: apenas el 2% de los establecimientos hoteleros de Madrid, los de mayor categoría, concentran alrededor del 29% del gasto turístico total y generan aproximadamente el 15% del empleo del Sector, con ratios de personal cualificado muy superiores a la media.
Por otra parte, este tipo de Turismo conlleva un elevado grado de conciencia sostenible. Según el estudio, el 71% de los viajeros de alto impacto intenta minimizar el impacto de sus viajes. Asimismo, el 96% valora la movilidad a pie como factor clave en la elección de alojamiento, el 63% declara que busca oportunidades para sumergirse en una cultura nueva y diferente y el 95% explora barrios más allá del centro urbano, contribuyendo a la descentralización del gasto.
Amplio margen de crecimiento
El análisis también señala que Madrid dispone de un amplio margen para crecer de forma sostenible en este segmento ya que cuenta con una ratio de 3,17 visitantes por residente, la segunda más baja entre los grandes destinos urbanos europeos, una satisfacción de 8,8 sobre 10, un 99% de recomendación y un 91% de intención de retorno.
Entre las principales áreas de desarrollo, sobresalen la oferta de bienestar y wellness, la creación de experiencias gastronómicas exclusivas y la puesta en valor del comercio centenario y la artesanía local, así como la implantación de un sistema permanente de inteligencia turística para el segmento.






