El objetivo de las aerolíneas es garantizar una senda tarifaria equilibrada que asegure la sostenibilidad del sistema aeroportuario y un retorno adecuado para el gestor
El tráfico aéreo en España crecerá a un ritmo anual del 3,6% entre 2027 y 2031, según un informe de la consultora global Steer, encargado por ALA e IATA, lo que apunta según ambas organizaciones a que las tasas previstas para el próximo quinquenio podrían reducirse, garantizando al mismo tiempo una rentabilidad adecuada para AENA conforme al marco regulatorio vigente.
Esta previsión se alinea con las estimaciones de otras instituciones, como Airports Council International (ACI), que proyecta un crecimiento del 3,7% anual a largo plazo, y Enaire, que sitúa el aumento en el 3,2% anual para el periodo 2025-2031, excluyendo sobrevuelos. Las asociaciones destacan que estas cifras coinciden también con las previsiones trasladadas por las principales aerolíneas que operan en España.
Las proyecciones de tráfico son uno de los elementos determinantes en la fijación de las tarifas aeroportuarias dentro del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA). Según ALA e IATA, una infraestimación del tráfico puede traducirse en tarifas más elevadas de lo necesario, con impacto directo en el precio final de los billetes para los consumidores. En este sentido, señalan que en los dos periodos regulatorios anteriores el tráfico fue sistemáticamente superior a las previsiones.
Entre 2017 y 2024 —excluyendo los años de la pandemia—, el tráfico real superó en un 14,9% de media las previsiones recogidas en el DORA I y DORA II. En 2025 se alcanzaron 320,6 millones de pasajeros, un 3,9% más que en 2024 y un 17,3% por encima de los 273,2 millones estimados para ese ejercicio en el DORA II. Para 2026, la CNMC ha elevado en 11 millones la previsión inicial de AENA, situando el tráfico en 334,3 millones de pasajeros, un 18,3% por encima de lo previsto, al considerar que la demanda estaba infraestimada.
Senda tarifaria equilibrada
En paralelo, las aerolíneas reconocen la necesidad de acometer las inversiones previstas para el DORA III, siempre que estas se sustenten en previsiones de tráfico alineadas con el mercado y en una evolución razonable de los costes operativos. El objetivo, indican, es garantizar una senda tarifaria equilibrada que asegure la sostenibilidad del sistema aeroportuario y un retorno adecuado para el gestor, tal como establece la normativa.
En cuanto al coste de capital, la consultora CEPA estima un Coste Promedio Ponderado de Capital (WACC) del 6,35% para el periodo 2027-2031, ligeramente superior al 6,02% del quinquenio anterior debido al mayor coste de la deuda y a las mayores exigencias de rentabilidad de los inversores. No obstante, este incremento se vería parcialmente compensado por la menor volatilidad del mercado y la solidez financiera de AENA, evidenciada por la elevada demanda en su última emisión de bonos en enero de 2026. Con estos parámetros, las aerolíneas consideran que es posible reducir las tasas aeroportuarias manteniendo la financiación de las ampliaciones previstas y garantizando un retorno adecuado para los accionistas conforme a la ley.






