La posición de la Eurocámara se remitirá ahora al Consejo como propuesta de enmienda
El pleno del Parlamento Europeo ha fijado este miércoles su posición de cara a la negociación con los gobiernos de la Unión Europea sobre la reforma de los derechos de los pasajeros aéreos, una actualización normativa que permanece bloqueada desde hace más de 10 años. Los eurodiputados han marcado líneas rojas claras, rechazando cualquier retroceso en los derechos actuales y defendiendo el mantenimiento de las compensaciones por retrasos, así como el derecho a viajar con equipaje de mano sin costes adicionales.
La postura de la Eurocámara choca con el acuerdo alcanzado por los Estados miembros el pasado mes de junio. En ese pacto, los Veintisiete solo aceptaron garantizar la gratuidad de un bulto personal que pueda colocarse bajo el asiento delantero, como mochilas o bolsos, dejando fuera el derecho a subir a bordo sin sobrecoste una maleta de mano de hasta 100 centímetros y un peso máximo de siete kilos, pese a que este derecho ha sido respaldado por varias sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
El mandato del Parlamento fue aprobado en Estrasburgo con una amplia mayoría de 632 votos a favor, 15 en contra y 9 abstenciones. Con esta votación, la posición de la Eurocámara se remitirá ahora al Consejo como propuesta de enmienda, lo que previsiblemente dará lugar a un procedimiento de conciliación, ante el previsible rechazo de los gobiernos a buena parte de las exigencias planteadas por los eurodiputados.
En su propuesta, el Parlamento defiende mantener intactos los derechos ya consolidados de los pasajeros, como el umbral actual de tres horas de retraso para tener derecho a compensación en casos de retraso, cancelación o denegación de embarque. De este modo, se opone a la intención de los Estados miembros de ampliar ese margen hasta entre cuatro y seis horas, en función de la distancia del vuelo.
La Eurocámara también rechaza una rebaja de las cuantías de las indemnizaciones y propone que se mantengan en una horquilla de entre 300 y 600 euros, según el recorrido del trayecto. Esta posición contrasta con la del Consejo, que plantea una compensación de 300 euros a partir de cuatro horas de retraso en vuelos de hasta 3.500 kilómetros y de 500 euros solo si la demora supera las seis horas en rutas más largas.
Más claves
Otro de los aspectos destacados de la posición parlamentaria es la gratuidad en la elección de asiento para los pasajeros que viajen con menores de 14 años o con personas con movilidad reducida, con el objetivo de garantizar que puedan sentarse juntos sin asumir recargos adicionales.
En relación con las circunstancias extraordinarias que eximen a las aerolíneas de pagar compensaciones, el Parlamento Europeo se muestra abierto a revisar y actualizar el listado, pero exige que sea exhaustivo y que la Comisión Europea lo mantenga actualizado para evitar interpretaciones abusivas. Entre las situaciones contempladas figuran desastres naturales, conflictos bélicos, condiciones meteorológicas adversas o conflictos laborales imprevistos que afecten al transporte aéreo.
Los eurodiputados también plantean eliminar determinados recargos adicionales aplicados por algunas compañías, como los derivados de corregir errores ortográficos en los nombres de los pasajeros o de realizar la facturación. Además, reclaman que las aerolíneas acepten tanto tarjetas de embarque digitales como en formato papel.
La propuesta del Parlamento incluye asimismo la obligación de que las aerolíneas faciliten automáticamente a los pasajeros afectados por incidencias un formulario único de indemnización y reembolso, ya cumplimentado en lo esencial, o establezcan canales de comunicación automáticos equivalentes en un plazo máximo de 48 horas. Esta posición llega tras más de una década de bloqueo legislativo, desde que la Comisión Europea presentara su primera propuesta en 2013 y el Parlamento fijara su criterio en 2014, y marca ahora el punto de partida para la negociación final con los gobiernos.










