El Parador de Santillana Altamira ha reabierto sus puertas tras una profunda reforma integral en la que se han invertido ocho millones de euros, una actuación que ha permitido modernizar sus instalaciones y elevar su categoría hotelera de tres a cuatro estrellas. La renovación ha estado centrada en mejorar la sostenibilidad, la accesibilidad, el diseño interior y la experiencia global del huésped, adaptando el establecimiento a las nuevas exigencias del turismo sin perder su esencia histórica.
Ubicado en Santillana del Mar, uno de los conjuntos histórico-artísticos mejor conservados de España, el parador refuerza ahora su vinculación con uno de los mayores referentes patrimoniales del mundo: las cuevas de Altamira. Precisamente, esta relación ha motivado el cambio de denominación del establecimiento, que incorpora oficialmente el nombre de Altamira como símbolo de identidad y proyección internacional.
Según ha explicado la presidenta de Paradores, Raquel Sánchez, la incorporación de esta referencia busca destacar la riqueza cultural, histórica y patrimonial de Cantabria, asociando el hotel a un enclave universalmente reconocido que contribuye a reforzar el atractivo turístico de la región.
La reforma ha permitido transformar el establecimiento en uno de los más modernos de toda la red de Paradores, combinando innovación, confort y eficiencia con el respeto por el patrimonio arquitectónico y el carácter tradicional que siempre ha distinguido al alojamiento.
Las mejoras implementadas abarcan tanto los espacios comunes como las habitaciones, incorporando soluciones orientadas a la accesibilidad universal, una mayor eficiencia energética y una experiencia más cómoda y actual para los visitantes.
Plan de modernización
Esta reapertura se enmarca dentro del ambicioso plan de modernización que Paradores está desarrollando en toda su red, con el objetivo de actualizar sus establecimientos y reforzar su posicionamiento como referente del turismo de calidad, sostenible y vinculado al patrimonio cultural.
Con esta renovación, el Parador de Santillana Altamira inicia una nueva etapa como uno de los alojamientos más emblemáticos de Cantabria, ofreciendo una propuesta renovada que combina historia, cultura y hospitalidad contemporánea en uno de los destinos más singulares del norte de España.