Tras el anuncio de la CE, seguirán siendo las propias aerolíneas las que decidan el tamaño, la forma y el número de maletas que puede portar cada pasajero en cabina, en función del tipo de avión que utilicen. No obstante, los países de la UE tendrán derecho a imponer límites más estrictos si así lo requieren las situaciones locales o en respuesta de una amenaza terrorista, entre otros motivos. Sin olvidar que "debemos encontrar un equilibrio adecuado entre el confort de los pasajeros y la seguridad", afirma el vicepresidente de la Comisión y responsable de Transportes, Jacques Barrot, quien ha destacado que las reglas de inspección de equipaje son ya "muy estrictas".
De esta manera, la CE da marcha atrás en su anuncio, tras el descubrimiento del plan terrorista en el Reino Unido en octubre de 2006, de restringir a 56x45x25 centímetros la talla autorizada de las maletas de cabina. Ésta estaba incluida en el mismo conjunto de medidas que las restricciones al transporte de líquidos en el equipaje de mano, que entraron en vigor en noviembre de ese mismo año y que aún siguen vigentes.








