El acuerdo entre BA y las aerolíneas norteamericanas supone un primer paso en la consolidación aérea del sector, que se produce tras la entrada en vigor del acuerdo de ‘cielos abiertos’ entre la Unión Europea y Estados Unidos. De hecho, y siguiendo esta estela, las también norteamericanas United Airlines y su rival US Airways Group están inmersas en un diálogo "muy avanzado" para consolidar una fusión, que podría dar lugar a la mayor aerolínea mundial. Éste se ha intensificado tras la suspensión por parte de Continental Airlines de sus negociaciones con United, debido a la "débil condición financiera" de ésta. Lo que ha dado lugar a establecer los primeros contactos con BA y American Airlines.
Por su parte, la aerolínea británica se mantiene alerta a las operaciones realizadas por Iberia, de la que posee el 13,5% de las acciones. En este sentido, la compañía aérea española también está pendiente de que las autoridades estadounidenses le otorguen la inmunidad antimonopolio para profundizar su relación con American Airlines. Una resolución que podría estar operativa para el próximo mes de septiembre.








