Los cambios demográficos dejan huella en los movimientos turísticos de los europeos. Según IPK International, el número de viajes efectuados por los jóvenes del continente se ha reducido un 10% en los últimos siete años, hasta los 54 millones de desplazamientos internacionales en 2014. Se trata de uno de los pocos segmentos que muestra un comportamiento negativo en el periodo comprendido entre 2007 y 2014. Este retroceso viene motivado por el descenso de la natalidad, lo provoca una reducción progresiva del número de consumidores de menor edad. En cambio, los movimientos de los ciudadanos de mayor edad experimentan una evolución favorable.

