El grupo aéreo Air France-KLM obtuvo un beneficio operativo ajustado de 484 millones de euros durante el segundo trimestre de 2026, lo que representa un descenso del 34,1% respecto a los 735 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. A pesar de ello, la compañía incrementó sus ingresos un 9,9%, hasta alcanzar los 9.277 millones de euros entre abril y junio, impulsada por la demanda de los viajes premium y el crecimiento del negocio de carga.
La evolución de los resultados estuvo condicionada por el aumento del precio del combustible provocado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que elevó en 804 millones de euros la factura energética del grupo. No obstante, Air France-KLM destacó que logró trasladar aproximadamente el 85% de ese incremento a las tarifas, por encima del 60% previsto inicialmente.
La compañía también registró un aumento del 8,7% en el ingreso unitario por asiento-kilómetro ofrecido (ASK), a tipo de cambio constante. Este comportamiento estuvo respaldado por la evolución de las cabinas de mayor valor añadido, como La Première y Business, así como por el desempeño de las rutas de largo radio hacia Norteamérica y Asia.
El comportamiento de las principales aerolíneas del grupo fue desigual. Air France cerró el trimestre con un beneficio operativo ajustado de 225 millones de euros, frente a los 515 millones obtenidos un año antes, lo que redujo su margen operativo hasta el 4,1%, 5,9 puntos porcentuales menos que en el segundo trimestre de 2025. La compañía atribuyó esta evolución al incremento del coste del combustible, así como al aumento de los gastos salariales y de mantenimiento.
Más claves
Por su parte, KLM mantuvo prácticamente estable su resultado operativo, con 176 millones de euros, tres millones más que en el mismo periodo del año anterior. La aerolínea logró compensar el aumento de costes mediante las medidas incluidas en su programa de eficiencia Back on Track, orientadas a mejorar la productividad y reducir el recurso al alquiler de aeronaves con tripulación (wet lease).
La filial de bajo coste Transavia incrementó un 13,3% el número de pasajeros transportados, hasta los 8,5 millones, aunque cerró el trimestre con unas pérdidas operativas de 35 millones de euros, frente al beneficio de 17 millones registrado un año antes. La compañía explicó este resultado por el impacto del combustible, la suspensión de vuelos hacia Oriente Medio y el proceso de renovación de su flota con aviones de la familia Airbus A320neo.
El grupo también destacó la evolución de su programa de fidelización, que generó ingresos por 325 millones de euros, un 42,6% más que en el segundo trimestre de 2025, y un beneficio operativo de 91 millones de euros, con un margen del 28%.