La asociación señala que el convenio introduce elementos de homogeneización comercial
La Asociación de Agencias de Viajes y Operadores de Turismo de Cantabria (AAVOT) ha expresado su preocupación por distintos aspectos del convenio firmado entre el Gobierno de Cantabria y la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV) para desarrollar el programa “Rutas Culturales Senior Cantabria 2026”, recientemente publicado en el Boletín Oficial de Cantabria.
La asociación ha subrayado que comparte los objetivos sociales de la iniciativa, centrados en fomentar el envejecimiento activo, combatir la soledad no deseada y promover actividades culturales y sociales dirigidas a las personas mayores. Sin embargo, considera que existen discrepancias en el diseño del programa y en la falta de participación del tejido turístico cántabro durante su elaboración.
AAVOT sostiene que el Ejecutivo regional ha utilizado la figura del convenio para intervenir en un segmento del sector turístico “al margen del cauce legal”, al establecer indirectamente las rutas turísticas y las condiciones comerciales y operativas del programa mediante el uso de la imagen y el respaldo institucional.
La organización considera que, si el Gobierno autonómico pretende intervenir en este mercado, debería hacerlo mediante fórmulas ajustadas a los principios de transparencia y concurrencia competitiva, ya sea ofreciendo directamente los servicios o recurriendo a procedimientos de licitación pública. A su juicio, el actual modelo genera una apariencia de participación sectorial que, según denuncia, no se corresponde con la realidad.
La asociación lamenta además que durante la tramitación del convenio no se haya contado con la opinión de las asociaciones territoriales de agencias de viajes de Cantabria ni de otros actores del sector, pese al impacto que el programa puede tener en la actividad turística regional.
Más claves
Entre las principales preocupaciones trasladadas por AAVOT figura también el posible efecto sobre la competencia en el mercado. La entidad advierte de que los operadores que no se adapten a los criterios fijados por el Gobierno cántabro quedarán fuera de las ventajas asociadas al programa, como el uso de la imagen institucional o la integración en los mecanismos de seguimiento, lo que podría favorecer a empresas de mayor tamaño frente a pequeñas agencias locales.
Asimismo, la asociación señala que el convenio introduce elementos de homogeneización comercial, como límites de precios y requisitos mínimos de producto, y cuestiona la concreción de algunos mecanismos de control, especialmente en lo relativo a la acreditación de residencia de los beneficiarios y la supervisión práctica del programa.
AAVOT insiste en que el debate no debe centrarse en la conveniencia de impulsar programas sociales para mayores, sino en la forma jurídica y económica de desarrollarlos sin alterar el funcionamiento del mercado. Por ello, solicita la suspensión del convenio y la apertura de un proceso de diálogo con el conjunto del sector turístico regional para replantear la medida y garantizar que se ajusta a los principios de legalidad, neutralidad económica y buena gobernanza.