Como una faceta más de la renovación tecnológica que recientemente ha experimentado el Palacio —dotado con los medios audiovisuales más novedosos—, la comunicación se ha alineado con los objetivos estratégicos marcados desde la dirección y refleja un nuevo modelo de negocio basado en la innovación.
La estructura de la nueva web ha evolucionado desde su última renovación en 2010 de forma que incrementa en mayor medida la conexión con sus públicos objetivo y establece nuevos canales de escucha y relación con ellos. El Palacio ha basado la realización de la estructura de su página en cuatro aspectos clave: mejora de la información, identificación de influencers, fragmentación de los contenidos en función de la audiencia y transparencia.
En cuanto a los contenidos disponibles, la plataforma ha dado un salto cualitativo y cuantitativo. Con un diseño responsive, adaptable a cualquier dispositivo móvil y mucho más acorde a las tendencias actuales, se ha dado más protagonismo a la imagen y a las estructuras tridimensionales, ampliando la información al usuario, la descarga de documentos y permitiendo una navegación intuitiva y ágil. Asimismo, los blogs y las redes sociales van a estar presentes en la plataforma digital y jugarán un importante papel como canal de diálogo donde se establece una escucha activa del usuario y se fomenta la interacción.









