El mercado residencial de alta gama en Madrid continúa evolucionando con el auge de las branded residences, viviendas asociadas a marcas hoteleras de lujo o de servicios premium que combinan la privacidad de una residencia con prestaciones propias de establecimientos de gran categoría. Según Barnes, este modelo despierta un interés creciente entre los compradores de alto nivel y consolida a Madrid como uno de los mercados más atractivos para este segmento.
La compañía señala que, de acuerdo con el informe Global Property Handbook de Barnes, los compradores de grandes patrimonios priorizan cada vez más aspectos como la optimización del tiempo, el bienestar y la seguridad. En este contexto, las branded residences incorporan servicios como conserjería personalizada, seguridad permanente, zonas de spa o tecnología smart home, además de una arquitectura y acabados de alta calidad.
El Managing Partner de Barnes España, Alvise Da Mosto, afirma que este tipo de residencias responden a una nueva demanda dentro del mercado inmobiliario de lujo. Según explica, los compradores buscan no solo una ubicación privilegiada o un diseño exclusivo, sino también un conjunto de servicios que facilite su vida diaria y les proporcione una experiencia residencial sin preocupaciones.
Residencias en Madrid
Dentro de esta tendencia, Barnes Madrid comercializa una residencia en el complejo Mandarin Oriental Residences, situado en el barrio de Recoletos, en el distrito de Salamanca. Se trata de una vivienda de aproximadamente 200 metros cuadrados con dos suites y terraza privada, integrada en un proyecto entregado en 2026. El complejo ofrece a sus residentes instalaciones como biblioteca, simulador de golf, cine privado, helipuerto, spa, piscinas interior y exterior climatizada, salas de masaje, además de servicio de conserjería y seguridad las 24 horas.
Asimismo, la firma gestiona una propiedad en alquiler dentro de Four Seasons Private Residences, en el Complejo Canalejas, en el centro de Madrid. La vivienda dispone de 228 metros cuadrados y cuenta con interiorismo de Luis Bustamante y arquitectura del estudio Lamela. Los residentes tienen acceso directo a los servicios del hotel, entre ellos spa, piscina cubierta, terrazas ajardinadas y atención personalizada a través de un Residential Concierge y un Director of Residences.