La institución destaca el simbolismo de la ubicación elegida
La Orden del Camino de Santiago ha instalado la primera imagen del Apóstol Santiago Peregrino en el archipiélago de Azores, en una iniciativa destinada a reforzar la presencia del Camino de Santiago en este territorio atlántico. La imagen ha sido ubicada en el Santuario Nossa Senhora da Paz, en la localidad de Vila Franca do Campo, en la isla de São Miguel, donde podrá ser visitada por los miles de peregrinos y visitantes que acuden cada año al templo.
La entrega se llevó a cabo durante una visita institucional de los representantes de la Orden del Camino de Santiago, Alejandro Rubín y Jesús Ares, quienes hicieron entrega de la talla al rector del santuario. Según la entidad, se trata de la primera imagen del Apóstol Santiago destinada al culto instalada en las nueve islas que conforman el archipiélago portugués.
La imagen ha sido donada conjuntamente por los directivos de la Orden en São Miguel y por la propia institución. La Orden del Camino de Santiago cuenta actualmente con alrededor de medio centenar de miembros repartidos entre varias de las islas Azores, donde desarrolla distintas iniciativas de promoción vinculadas al Camino.
Tras su bendición, la imagen fue trasladada en procesión hasta el espacio donde permanecerá expuesta para su veneración. En el recorrido participaron miembros de la Orden y los Romeiros, los tradicionales peregrinos seculares de las Azores, que mantienen una larga tradición de peregrinación religiosa en el archipiélago.
Punto estratégico
Junto a la imagen también se instaló una placa informativa con información sobre el Camino de Santiago. Además, la Orden recordó que hace cinco años colocó un monolito a la entrada del santuario que señala la distancia existente entre este enclave y Santiago de Compostela.
La institución destaca el simbolismo de la ubicación elegida, ya que la imagen queda situada en un punto estratégico del Atlántico, orientada hacia Europa, desde donde durante siglos han partido peregrinos hacia Compostela, y también hacia América, continente desde el que el número de caminantes que recorren el Camino de Santiago continúa creciendo cada año.