La demanda en Oriente Medio registró un descenso del 28,8%
El conflicto en Oriente Medio impacta de lleno en el tráfico aéreo. Según datos de IATA, la demanda aérea global cayó un 2,2% en mayo. No obstante, excluyendo la región afectada, la demanda logró avanzar un 0,7% respecto al mismo mes de 2025, lo que muestra la incidencia de la guerra. La capacidad disminuyó un 2,3% interanual, dando como resultado un factor de ocupación del 83,5% (+0,1%) y marcando pese a todo un máximo histórico para mayo.
Por su parte, la demanda internacional se redujo un 1,6%, aunque excluyendo Oriente Medio, esta avanzó un 3,1%. La capacidad cayó un 2,4% interanual, mientras que el factor de ocupación creció 0,7 puntos porcentuales hasta el 83,7%.
En cuanto a la demanda interna, se contrajo un 3,1% en comparación con mayo de 2025, al igual que la capacidad que cayó un 2,1% interanual, dejando un factor de ocupación del 83% (-0,8%).
Willie Walsh, director general de la IATA, apunta que “el descenso se concentró en las aerolíneas de Oriente Medio, con una caída interanual del 28,4%. Esto representa una mejora significativa con respecto a la caída del 46,6% registrada en abril, lo que demuestra la resiliencia de la región. Cabe destacar que también se observaron contracciones interanuales en la demanda tanto en Norteamérica como en Asia, relacionadas principalmente con las condiciones del mercado interno en Estados Unidos y China”.
Aun así, Walsh destaca la consistencia de la demanda: “En general, la demanda de mayo se mantuvo bastante sólida a pesar de los altos precios del combustible y las tarifas aéreas. Si bien la reciente y drástica caída de los precios del petróleo es un hecho alentador, es probable que los desafíos derivados de la guerra persistan durante algún tiempo. El suministro de petróleo a través del estrecho de Ormuz sigue siendo incierto y es probable que pase un tiempo antes de que el beneficio de los precios más bajos del petróleo se refleje en la normalización de los precios del combustible para aviones”.
Avances en todas las regiones, salvo en Oriente Medio
Por regiones, Asia-Pacífico registró un aumento de la demanda del 1,3% frente al descenso del 1,1% en la capacidad, lo que provocó un factor de ocupación del 85,3% (+2%). Europa logró un incremento de la demanda del 3,8%, mientras que la capacidad aumentó un 2,3%, resultando en un factor de ocupación del 85,4% (+1,2%).
En el caso de Oriente Medio, la demanda registró un descenso del 28,8%, a la vez que la capacidad cayó un 24,3%, lo que hizo que se alcanzara un factor de ocupación del 76,1% (-4,8%).
La región de Norteamérica registró un avance del 1% en la demanda, mientras que la capacidad aumentó un 0,6%, mostrando así un descenso de 0,4 puntos porcentuales en el factor de ocupación hasta el 84%. En Latinoamérica, la demanda experimentó un aumento del 10,5%, frente al 9% de incremento de la capacidad, provocando un factor de ocupación del 85% (+1,2%).
Por último, África registró un incremento del 8,9% en la demanda, frente un aumento de la capacidad del 8,3%, lo que hizo que su factor de ocupación fuera del 73,4% (+0,4%).