La playa continúa siendo la opción preferida por los viajeros españoles
La temporada de verano de 2026 arranca con una elevada intención de viaje entre los españoles, que mantienen sus planes vacacionales pese al contexto económico internacional y al impacto de la inflación. Según el IV Estudio ‘Hábitos de consumo de los españoles: vacaciones de verano’, elaborado por Oney, cerca del 95% de los ciudadanos prevé disfrutar de vacaciones estivales, con un presupuesto medio de 1.389 euros, un 3,6% superior al registrado el año anterior.
En el apartado de destinos, la playa continúa siendo la opción preferida por los viajeros españoles, elegida por prácticamente la mitad de los encuestados. También destacan los viajes por Europa, los destinos de montaña, las estancias en segundas residencias y los viajes de larga distancia fuera del continente europeo. El estudio refleja además que los perfiles con mayores ingresos muestran una mayor inclinación hacia los destinos internacionales, mientras que los hogares con rentas medias optan en mayor medida por el turismo de naturaleza y montaña.
La planificación económica ocupa un papel central en la organización de las vacaciones. La investigación pone de manifiesto que la inflación sigue condicionando las decisiones de consumo, hasta el punto de que el 78% de los españoles reconoce que el aumento de precios ha influido en su presupuesto vacacional. Como consecuencia, una parte significativa de los viajeros afirma haber ajustado el gasto previsto, mientras que otros optan por mantener niveles similares de inversión respecto a ejercicios anteriores.
En el ámbito financiero, el ahorro continúa siendo la principal fuente para costear los viajes de verano. Más del 70% de los españoles recurrirá parcialmente a fondos previamente reservados, mientras que una parte menor utilizará íntegramente sus ahorros para financiar las vacaciones. Paralelamente, crece la importancia de las soluciones de financiación flexible, especialmente entre los jóvenes y los hogares con menores ingresos, que consideran cada vez más relevante disponer de opciones de pago aplazado a la hora de reservar sus viajes.
La gestión del presupuesto se consolida asimismo como una prioridad para evitar tensiones económicas durante las vacaciones. Casi la mitad de los encuestados asegura llevar un control detallado de los gastos, mientras que otros prefieren reservar parte del presupuesto para imprevistos o limitar la planificación a los desembolsos esenciales. Pese a ello, la mayoría reconoce realizar algún gasto extra o capricho durante el viaje, aunque normalmente representa una proporción reducida del presupuesto total.
Destinos y gasto vacacional
En cuanto a la distribución del presupuesto, el alojamiento concentra la mayor parte del gasto previsto por los españoles para este verano, con una media de 582 euros por persona. Le siguen las actividades de ocio, que incluyen visitas culturales, espectáculos, restaurantes y bares, con una inversión media de 309 euros. El transporte absorbe otros 281 euros de media, mientras que los gastos adicionales alcanzan los 218 euros.
La duración de las vacaciones también aumenta respecto al año anterior. Los españoles prevén disfrutar de una media de 11 días de descanso, dos más que en 2025. Los viajes de entre cuatro y siete días son los más habituales, aunque también crecen las estancias superiores a diez días, reflejando una mayor disposición a prolongar los periodos vacacionales.
Desde Oney destacan que, aunque el contexto económico sigue generando incertidumbre, las vacaciones continúan siendo una prioridad para los consumidores. La entidad subraya que la planificación financiera, el control del gasto y las soluciones de pago flexible están adquiriendo un protagonismo creciente como herramientas para facilitar la organización de los viajes y mantener el equilibrio presupuestario durante uno de los periodos de mayor gasto del año.