Los consumidores muestran una elevada sensibilidad al precio
El 84% de los españoles prevé viajar igual o más que hace tres años, el 86% asegura que realizará algún viaje este verano y el 60% tiene previsto desplazarse al extranjero en los próximos seis meses. Son algunas de las principales conclusiones del nuevo estudio elaborado por Klarna, que analiza cómo están cambiando los hábitos de planificación, reserva y pago de los viajes entre los consumidores españoles.
El informe refleja una transformación progresiva del modelo vacacional, marcada por un aumento de las escapadas cortas, una mayor flexibilidad en la planificación y un crecimiento de los viajes distribuidos a lo largo del año. Según los datos recogidos, dos de cada cinco españoles han incorporado más escapadas de corta duración a su calendario, mientras que el 24% reconoce reservar cada vez más a última hora con el objetivo de encontrar mejores precios.
Entre los viajeros más jóvenes también gana peso el denominado “bleisure”, la combinación de desplazamientos profesionales y ocio personal. En la franja de edad de entre 25 y 34 años, un 14% afirma aprovechar los viajes de trabajo para prolongar su estancia con fines vacacionales.
El estudio muestra además cómo se distribuye el gasto turístico según el tipo de viaje. Las escapadas cortas y los fines de semana largos concentran presupuestos mayoritarios de entre 100 y 300 euros por persona, mientras que los viajes internacionales presentan niveles de gasto más elevados. En este segmento, el 19% de quienes planean viajar fuera de España prevé gastar más de 1.000 euros por persona y viaje. Las vacaciones de verano continúan siendo el principal desembolso turístico anual, con uno de cada cuatro viajeros estimando un gasto superior a los 1.000 euros.
Sensibilidad al precio
El análisis de Klarna también revela que el 85% de los consumidores compara precios en diferentes plataformas antes de reservar. No obstante, retrasar la compra termina generando sobrecostes en numerosos casos: el 17% reconoce haber pagado más por el transporte y el 16% por el alojamiento debido a haber esperado demasiado antes de confirmar la reserva.
Carlos Íñiguez, Country Manager de la compañía en España, explica que los consumidores muestran una elevada sensibilidad al precio, aunque también una creciente necesidad de herramientas de pago flexibles para afrontar el coste de vuelos, hoteles y otros servicios turísticos. Según apunta, el fraccionamiento de pagos se está consolidando como una fórmula cada vez más utilizada para distribuir el gasto asociado a los viajes a lo largo del año.