El contexto geopolítico está teniendo una influencia directa en la demanda
TUI AG prevé una mejora de su desempeño operativo en el segundo trimestre del ejercicio fiscal 2026, aunque el impacto de la guerra en Irán y la inestabilidad en Oriente Medio han obligado a la compañía a revisar sus previsiones para el conjunto del año.
El grupo estima alcanzar un EBIT subyacente de 25 millones de euros en el segundo trimestre, lo que supone una mejora significativa frente a los pérdidas de 207 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, esta evolución positiva se ha visto parcialmente compensada por un impacto directo de aproximadamente 40 millones de euros derivado del conflicto en Irán, incluyendo costes de repatriación de clientes y disrupciones operativas.
El contexto geopolítico está teniendo una influencia directa en la demanda y en el comportamiento de los viajeros. La incertidumbre ha reducido la visibilidad a corto plazo y ha provocado una mayor cautela por parte de los clientes, con reservas más próximas a la fecha de salida y un desplazamiento de la demanda desde el Mediterráneo oriental hacia destinos del Mediterráneo occidental.
Como consecuencia, los ingresos del área de Mercados y Aerolíneas para el verano de 2026 se sitúan un 7% por debajo del año anterior, mientras que la ocupación hotelera también registra una caída del 7% en el segundo semestre. Este comportamiento se explica en gran medida por el impacto del conflicto en destinos clave como Turquía, Chipre y Egipto.
Otros segmentos
El segmento de cruceros también se ha visto afectado directamente. Los buques Mein Schiff 4 y Mein Schiff 5 permanecieron detenidos en puertos de Abu Dabi y Doha, respectivamente, con itinerarios cancelados hasta mediados de mayo. Durante este periodo, la compañía repatrió a cerca de 10.000 pasajeros y 1.500 tripulantes. Tras una tregua en abril, ambos barcos han podido retomar su operativa y se incorporarán a la temporada de verano en el Mediterráneo.
Ante este escenario, TUI ha revisado sus previsiones de EBIT subyacente para el ejercicio fiscal 2026, situándolas en una horquilla de entre 1.100 y 1.400 millones de euros, frente a estimaciones anteriores más optimistas. Asimismo, ha decidido suspender temporalmente sus previsiones de ingresos hasta que se estabilice la situación geopolítica.
Pese a este entorno, la compañía destaca la solidez de su posición financiera y su capacidad para afrontar el contexto actual, apoyada en su estrategia de transformación y en el crecimiento de segmentos como el de cruceros. No obstante, la evolución del conflicto y su impacto en los costes energéticos y la demanda seguirán siendo factores determinantes en los próximos meses.