La gestión corporativa está ante un momento de cambio: IA aplicada a procesos, evolución del modelo NDC, limitaciones operativas en distribución aérea, tensión en precios y disponibilidad, desafíos con low cost y falta de trazabilidad integral del viaje están redefiniendo el ecosistema.
La solución pasa por colaboración real entre empresas, agencias y proveedores, mayor integración tecnológica y adaptación de políticas a un entorno más complejo y dinámico.
El ecosistema del Travel Management está viviendo uno de los momentos de mayor transformación de los últimos años. La integración de inteligencia artificial, la evolución del modelo NDC, la complejidad en la distribución aérea y la tensión creciente en el mercado hotelero están obligando a revisar procesos, herramientas y políticas corporativas.
Ejes clave
La integración real de la IA en los procesos de gestión es uno de los desafíos clave. «Ya no se trata solo de automatizar tareas, sino de dotar a las organizaciones de capacidad analítica avanzada, trazabilidad y apoyo en la toma de decisiones. La IA puede convertirse en un facilitador clave para optimizar reporting, detectar desviaciones de política, mejorar la experiencia del viajero y anticipar riesgos operativos», señalan desde AEGVE.
En paralelo, el avance del modelo NDC continúa generando cambios relevantes en la distribución aérea. Las limitaciones actuales en herramientas como Amadeus están impactando directamente en la flexibilidad operativa. Además, las nuevas combinaciones NDC introducen restricciones adicionales que complejizan la gestión diaria.
A esto, se suma el ámbito de las low-cost: algunas compañías solicitan datos sensibles como el CVV del viajero, lo que genera fricción en entornos corporativos. «Aunque soluciones como AirPlus funcionan, es imprescindible revisar la integración con herramientas de autorreserva como Cytric. En cualquier caso, el mercado obliga a integrar a las low cost dentro de la oferta global: ignorarlas ya no es una opción viable», añaden.