Castilla Termal Hoteles cerró 2025 con una facturación superior a los 42 millones de euros, lo que supone un incremento del 11% respecto a 2024 y un crecimiento cercano al 40% en comparación con 2023. La evolución se enmarca en el plan estratégico de la compañía, que fija como objetivo alcanzar los 100 millones de euros de ingresos en un plazo de cinco años, apoyado en la ampliación de su cartera hotelera y en el desarrollo de nuevas líneas de negocio.
La solidez del modelo se refleja también en el resultado operativo. El EBITDA se situó cerca de los 11 millones de euros, un 21% más que el ejercicio anterior y muy por encima de los 6,5 millones registrados en 2023, lo que evidencia una mejora progresiva en la eficiencia de la gestión.
El crecimiento económico tiene impacto directo en el empleo y en el territorio. El grupo supera los 500 profesionales en plantilla y refuerza su papel como generador de empleo estable en entornos rurales. La compañía impulsa programas de formación continua y medidas que facilitan el acceso a la vivienda para sus equipos, además de mantener iniciativas orientadas a generar un impacto social positivo en las comunidades donde opera.
Nuevo ejercicio
De cara a 2026, la cadena prevé intensificar su plan de inversión y expansión con una dotación superior a los 4 millones de euros destinada a la modernización de todos sus establecimientos, con especial atención a Castilla Termal Solares. Asimismo, avanzará en nuevas incorporaciones alineadas con su apuesta por la rehabilitación de patrimonio histórico.
Entre los proyectos más destacados figura la próxima apertura de Castilla Termal Palacio de Avellaneda, que ha supuesto una inversión de 20 millones de euros, así como el desarrollo de un nuevo modelo de alojamiento de alto confort en la naturaleza, con un enfoque experiencial, creativo y nutricional.
En paralelo, el grupo refuerza su posicionamiento estratégico con una apuesta por la nutrición aplicada a la longevidad, el descanso y el cuidado personal, integrando conocimiento termal, criterios científicos y una gastronomía basada en producto local y trazabilidad controlada. Según ha señalado su presidente, Roberto García, la compañía continúa innovando con el objetivo de consolidar un modelo diferencial centrado en la autenticidad de los destinos rurales, la calidad y el bienestar.
Con resultados en máximos históricos y una eficiencia operativa creciente, Castilla Termal afronta el nuevo ejercicio como una etapa de consolidación y diversificación, orientada a ampliar la relación con el cliente más allá de la estancia hotelera y a reforzar su posicionamiento en el segmento del bienestar.






