El precio medio del billete debería reducirse un 43,8%, según el ‘lobby’ empresarial
La Mesa del Turismo de España reclama una rebaja temporal en las tarifas de los servicios de Alta Velocidad ferroviaria mientras no se restablezcan los tiempos habituales de viaje con plenas garantías de seguridad. La organización considera que, en la situación actual, los viajeros están pagando el precio íntegro de un servicio que no se corresponde con las prestaciones reales ofrecidas.
La petición se produce tras las restricciones de velocidad impuestas en distintos tramos de la red ferroviaria, derivadas de las alertas de seguridad surgidas después del accidente registrado en Adamuz. Estas limitaciones han provocado incrementos significativos en los tiempos de viaje en corredores clave, como el Madrid-Barcelona, cuyo trayecto ha pasado de 150 a 270 minutos.
Pese a este aumento del tiempo de desplazamiento, el precio medio del billete se mantiene en torno a los 63 euros, lo que, a juicio de la Mesa del Turismo, genera un claro desequilibrio entre el coste abonado y el servicio prestado. Según sus cálculos, los usuarios estarían pagando aproximadamente 27,6 euros de más por trayecto en las condiciones actuales.
La organización estima que, mientras persistan estas circunstancias, el precio medio del billete debería situarse en torno a los 35,4 euros, lo que supondría una reducción del 43,8 %. Este criterio debería aplicarse igualmente al resto de rutas afectadas para ajustar las tarifas al nivel real del servicio ofrecido.
Desde la Mesa del Turismo se subraya que esta rebaja no debería perjudicar a las compañías ferroviarias, que podrían reclamar a Adif una adecuación del canon de uso de las infraestructuras en función del servicio efectivamente prestado durante este periodo excepcional.
Uso efectivo de la red
El presidente de la Mesa del Turismo, Juan Molas, ha expresado su pesar por la tragedia de Adamuz y ha insistido en que la prioridad absoluta debe ser garantizar la seguridad de la red ferroviaria. No obstante, ha señalado que “una Alta Velocidad que hoy no lo es no puede cobrarse como si lo fuera”, defendiendo la necesidad de ajustar los precios a la realidad actual del servicio.
Además del impacto directo sobre los viajeros, la organización muestra su preocupación por el daño a la imagen internacional de España como destino turístico. Según la Mesa, agencias de viajes y turoperadores extranjeros han trasladado un aumento de consultas y dudas sobre la fiabilidad del transporte ferroviario en el país.
En este contexto, la Mesa del Turismo reclama al Gobierno, a través de Turespaña, una comunicación pública rigurosa, transparente y eficaz que contribuya a mantener la confianza en España como destino turístico líder, evitando un deterioro mayor de su reputación en los mercados internacionales.










