Hesperia World continúa avanzando en su plan de relanzamiento de la marca Hesperia, y anuncia en FITUR las renovaciones de los hoteles Hesperia Córdoba y Hesperia Mallorca, dos actuaciones que refuerzan la apuesta del grupo por dotar de mayor protagonismo a su marca propia a través de hoteles renovados, con proyectos singulares y una fuerte conexión con cada destino.
Las renovaciones de Hesperia Córdoba y Hesperia Mallorca se enmarcan en el ambicioso plan de inversiones anunciado por el grupo y que contempla una dotación global de 20 millones de euros destinada a la renovación completa o parcial de la mayoría de los hoteles comercializados bajo la marca Hesperia. Un plan estratégico con el que el grupo busca reposicionar su marca propia y dotar a cada hotel de una personalidad única, coherente con la filosofía Hesperiencial.
«El relanzamiento de Hesperia es una apuesta firme por volver a poner la marca en el centro, con hoteles capaces de emocionar, de contar historias y de convertirse en una puerta de entrada auténtica a cada destino», explica Gonzalo Alcaraz, director general de negocio de Grupo Hesperia. «Hesperia Córdoba y Hesperia Mallorca son un claro ejemplo de esta visión: hoteles que dialogan con la ciudad, con su cultura y con su forma de vivir», añade.
Características de los hoteles
Ubicado en una de las ciudades con mayor legado histórico y cultural de España, el nuevo Hesperia Córdoba se concibe como un punto de partida para descubrir la ciudad desde una mirada local y experiencial. La renovación del hotel se inspira en la identidad cordobesa, integrando referencias a su patrimonio, su luz, sus materiales y su tradición, para ofrecer una experiencia que va más allá del alojamiento.
El proyecto huye de soluciones uniformes para apostar por un diseño y unos espacios que conectan con el entorno urbano, cultural y social de Córdoba. Cada detalle ha sido pensado para que el huésped viva la ciudad de forma sensorial y emocional, en línea con la filosofía Hesperiencial, que entiende la hospitalidad como una experiencia auténtica y personalizada.
Mallorca de antaño, evocando los veranos en los que el tiempo parecía detenerse: las siestas al sol, la lectura junto a la piscina, los paseos en bicicleta al atardecer o la vida pausada y luminosa que define el Mediterráneo. El hotel recupera ese imaginario colectivo para ofrecer una experiencia serena, cercana y profundamente conectada con la identidad de la isla.
La remodelación se ha concebido como una reinterpretación contemporánea del espíritu mediterráneo, con una cuidada selección de colores, texturas y materiales que remiten al turismo de los años 60 y 70, incorporando guiños estéticos de inspiración retro que aportan personalidad y carácter a los espacios.











