El clima adverso y la incertidumbre generada por los atentados del 11-M han perfilado una Semana Santa con resultados desiguales según las distintas zonas turísticas. En la Comunidad Valenciana apenas se ha llegado a una ocupación del 70%, según la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR), mientras que Baleares y Canarias repitieron la ocupación de 2003. Los destinos de nieve fueron los que tuvieron un mejor comportamiento.








