Con la mirada puesta en la próxima celebración de la Feria Internacional de Turismo, Fitur 2008, el presidente de la Asociación Hotelera de las Pitiusas destaca lo "positivo", de las actuaciones del Gobierno balear, tras "poner especial atención en una de las ofertas de las islas que cada día cobra más adeptos, no en detrimento de otras, como el ‘sol y playa’, sino como una opción más", constata Torres, en relación a la estrategia promocional del Ejecutivo de Baleares.
Los alojamientos rurales en las islas son una opción que "fomenta no sólo la proyección y protección del Medio Ambiente sino que también aboga por la desestacionalización del turismo", aunque "de nada sirve", recuerda, si no se "palia la falta de frecuencias y ofertas aéreas que frena la consecución de una correcta llegada de turistas durante los meses de invierno", apunta. Torres se mostró esperanzado en las promesas de la plana política pitiusa y balear, emitidas en reuniones recientes, para impulsar medidas que garantices unas "conexiones reales y a precios competitivos".
El presidente de la Asociación de Alojamientos Rurales de Eivissa y Formentera agrega que 2007 ha sido un año de ocupación similar a 2006, "con buenas cifras a grandes rasgos". Además, de los cerca de 50 establecimientos existentes en las Pitiusas en la actualidad el 50% permanecen abiertos. Su lleno total se ve menguado "no sólo por esa falta de vuelos, sino también por una oferta cultural y complementaria pobre", agregó.
Mejora de las infraestructuras en los últimos años
En los últimos doce años, este tipo de infraestructuras hoteleras han proliferado atendiendo a la demanda de los turistas "y en boga de un tipo de visitante que busca enclaves de calidad", asegura Torres, en consonancia con otro tipo de hoteles como los de cinco estrellas que se están erigiendo en la actualidad en Eivissa y Santa Eulària y cuya pretensión es la misma, constata el presidente de la Organización empresarial, "exhibir la mejor cara de la isla durante todo el año".





