"A diferencia de otros países, el mercado hotelero en España sigue estando muy atomizado", asegura el director general de la empresa IT Hotel, Javier Mendoza. A su parecer, la tradición familiar hotelera española, que comenzó con el boom de los años 60, ha propiciado que el mercado hotelero se haya "embarcado lentamente" en las nuevas tecnologías. Un hecho debido en parte al tradicionalismo, la desconfianza por lo nuevo y la falta de medios, en otros casos, como asegura el directivo.
Sin embargo, el cambio generacional y la ‘revolución’ generada por Internet han propiciado que en los últimos años la situación haya cambiado "poco a poco". Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al pasado año, el 67,4% de los establecimientos aseguraba contar con página web propia; es decir, un 7,5% más que en 2006 y un 11,5% por encima del año 2005.
En el caso de la contratación online la cifra se situaba el pasado 2007 en el 36,4% de los hoteles, con crecimientos del 2,4% y 5,4% frente a los dos ejercicios anteriores, respectivamente. Según la empresa tecnológica, existen establecimientos que aseguran contratar ya el 55% de sus reservas a través de este canal. Al mismo tiempo, la empresa detecta también que "muchos establecimientos han pasado de usar centrales de reservas para potenciar su canal corporativo.
Camino por recorrer
Como explica Mendoza, "a pesar del cambio generacional, aún queda mucho camino por recorrer en cuanto a implantación tecnológica se refiere". De hecho todavía existe "gran confusión" en la terminología tecnológica y también en las "posibilidades" que las nuevas tecnologías pueden ofrecer al Sector. Al mismo tiempo, otro de los "errores" en los que habitualmente incurren los pequeños establecimientos, según IT, es creer que sus necesidades tecnológicas son menores que las de las grandes cadenas hoteleras.
Para Mendoza la tecnología ofrece "multitud" de aplicaciones para la Hotelería, que "la mayoría de establecimientos "desconocen". Desde sistemas biométricos para controlar el acceso a las habitaciones, aumentando la seguridad en el hotel y ahorrando costes en llaves o tarjetas, hasta la creación de tours interactivos en la web del hotel, junto a la centralización de reservas e inventarios, entre otros.









