Todas las ciudades españolas, por pequeñas que sean, quieren tener en su municipio un palacio de congresos que genere actividad y riqueza para el destino. Las razones para su construcción son distintas en unos y otros lugares, pero se tendrían que preguntar si va a haber suficiente mercado para todos los palacios de congresos españoles, que no compiten sólo entre ellos mismos, sino también con los del resto del mundo.

