El proyecto Arrival ha sido financiado con fondos de la Unión Europea por un importe de 2,6 millones de euros. El sistema no sólo ayuda a la programación de horarios, sino que también mejora la gestión de los horarios ante perturbaciones imprevistas. "Esta investigación permite que más pasajeros y más mercancías en más trenes utilicen con seguridad la misma infraestructura con mayor puntualidad, satisfacción de los pasajeros y beneficios para los operadores", ha señalado la vicepresidente de la Comisión responsable de la Agenda Digital, Neelie Kroes.
El sistema ya se ha probado en países como Holanda, Alemania y Suiza. Por ejemplo, en Holanda ha permitido que su sistema ferroviario sea hoy una de las redes más eficaces de Europa; en Berlín el tiempo de espera de los trenes U-Bahn se ha reducido de cuatro a dos minutos; y en Suiza se ha utilizado para planificar un calendario óptimo en los corredores donde operan trenes de mercancías y de pasajeros.










