Ferrando, acompañado por el concejal de Infraestructuras, Javier Lozano, ha supervidado las actuaciones que se están ejecutando para culminar el proyecto, y que se están desarrollando por parte de profesionales. En este sentido, cabe indicar que, si bien los trabajos de reforma de la infraestructura corrieron a cargo de personal contratado por el Ayuntamiento (que eran personas desocupadas), en la actualidad, las últimas actuaciones para equipar el edificio corren a cargo de varias empresas dedicadas a estos trabajos.
Las actuaciones que se están desarrollando en la actualidad comprenden, por un lado, la instalación del nuevo cerramiento del inmueble, consistente en unas puertas de aluminio enrollables, que permiten el paso de luz del exterior, y que convertirán el edificio del Prado en un gran inmueble de 1.000 metros cuadrados, cerrado y climatizado, para poder desarrollar en él cualquier tipo de evento.
Otros trabajos
Además de las puertas, también van a comenzar los trabajos de instalación del nuevo pavimento del edificio. Una vez colocado, se procederán a instalar todos los paneles interiores, que permitirán dividir el Prado hasta en siete salones de diferentes tamaños (de 200 a más de 1.000 metros cuadrados), con el fin de ofrecer a los ciudadanos, asociaciones, empresas y entidades, el primer centro de congresos que se abrirá en la Marina Alta, adaptándose a las necesidades de cada colectivo, en función del tamaño del salón. Por otro lado, también se van a instalar todos los equipos referentes a la climatización del edificio.
Estos trabajos que han estado pendientes de realizar para culminar la infraestructura no dependen directamente del Ayuntamiento, sino de los plazos que vayan cumpliendo las empresas adjudicatarias. No obstante, desde el Ayuntamiento de Ondara se espera cumplir con la fecha prevista, y que el Prado pueda abrir sus puertas como Centro de Congresos.










