Orizonia presenta un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para liquidar a los 2.329 trabajadores que aún conforman su plantilla después de la venta parcial de su negocio a Globalia y Barceló, así como la marcha de las agencias de viajes franquiciadas y asociadas. Según señala el grupo turístico, la "prioridad previa a esta medida ha sido la conservación del mayor número de puestos de trabajo". A partir de ahora, su objetivo "es facilitar la rápida tramitación de todos los procedimientos legales, confiando que ello sea posible con la colaboración de todos, de modo que se alcance una resolución que facilite a los trabajadores afectados un acceso más ágil y rápido a las prestaciones que les correspondan".
El primer paso de este procedimiento será el inicio y desarrollo de un periodo de consultas con los representantes de los empleados de Orizonia. Por tanto, se ha constituido la mesa negociadora del ERE, que deberá concluir su trabajo antes del 7 de abril, a la espera de la designación de los administradores concursales, que previsiblemente se hará a mediados de marzo.
SPV Capital Funding ha recaudado 10 millones
En la reunión mantenida ayer, los sindicatos trasladaron a los representantes de Carlyle que "la nómina de marzo es una cuestión esencial", explica el responsable estatal de Servicios Turísticos de UGT, Alfredo Herránz. No obstante, parece que esto no está ni mucho menos asegurado. Según siempre la versión de los sindicatos, "Orizonia tiene actualmente una deuda de 20 millones de euros con Hacienda", lo que sumado "a que ya no hay quitas en la deuda", coloca al grupo en "una situación de gran endeudamiento".
Los sindicatos aseguran que Orizonia les ha confirmado que tiene en torno a medio millón de euros en caja. No obstante, hay otros diez millones de euros en una cuenta del grupo turístico, pero esta cantidad pertenece al fondo SPV Capital Funding Luxembourg, al que cedió sus derechos de cobro. Si bien los representantes de los trabajadores mantienen la esperanza de que el juzgado, una vez iniciado el concurso de acreedores, obligase al citado fondo devolver el dinero, lo que da una cierta esperanza para el cobro de las nóminas de marzo.






