El año pasado se cerró con más de 1.500 nuevas matriculaciones de autobuses y autocares en nuestro país, que suponen un 18,2% más que en el ejercicio anterior. La cifra se sitúa muy por encima de las previsiones iniciales de los fabricantes, que apuntaban a un mercado en el entorno de las 1.350 unidades, y eso que el segmento urbano no ha estado tan activo como se podía pensar en un primer momento, dado que la crisis económica se ha extendido un poco más de lo anunciado y, por ello, los Ayuntamientos han retrasado los concursos o reducido su demanda. Los micros, por su parte, rondaron las 450 unidades, también un 17% por encima de lo registrado en 2013. Con todo, el presente 2015 arranca con optimismo moderado.

