El atentado de Túnez vuelve a lastrar la evolución de un gran destino, e influir negativamente en el resto de los destinos árabes, incluyendo aquellos que no se ven afectados por la violencia, desde Marruecos hasta Turquía. Además de dañar los intereses de operadores y hoteleros españoles. Recientemente, el vicepresidente económico de CEAV, Martí Sarrate, mostraba su confianza en «una rápida recuperación de las reservas, dado que Túnez es un país que está muy bien preparado para el Turismo, tiene grandes infraestructuras, una población acogedora y en los últimos años se ha consolidado». Asimismo, mostraba su compromiso con Túnez: «vamos a apoyarles en todo lo que podamos para intentar contribuir a relanzar el destino». «La historia demuestra que cuando sucede un hecho así, a corto o medio plazo se restablece la situación».

