El Sector continúa sufriendo el abrupto cierre del grifo crediticio, por parte de la Banca española. Antes de la crisis, los gestores de agencias y otras empresas turísticas recibían a directores de bancos y cajas que —asumiendo funciones comerciales— les visitaban para ofrecer pólizas de crédito sin exigir requisito o aval alguno, «por si la necesitaran». Hoy, tras más de un lustro de contracción del consumo de viajes, el crédito sigue cerrado a cal y canto para pymes y autónomos, que son quienes más lo necesitan para poder financiar su actividad.

