La contracción del crucerismo es una pésima noticia para los agentes de viajes, que han apostado en los últimos años por este producto, en cuya capacitación y promoción los cruceristas con presencia en España han hecho grandes inversiones. Crucerismo y Seguros debieran ser objeto de atención especial por parte de las Asociaciones empresariales y los Grupos comerciales, al ser productos estrella de las agencias españolas, al comercializarse —en su gran mayoría— a través de este modo de intermediación tradicional. El Sector haría bien en volcarse con quienes han demostrado —en estos duros años de crisis— ser aliados leales, además de proveedores rentables.

