En este sentido, Castres señala que «ambas ciudades cuentan con una conectividad aérea, terrestre y, en el caso de Barcelona, portuaria, de primer nivel. Además, disponen de una industria hotelera y de restauración muy preparada para acoger grandes cantidades de asistentes en pocos días».
Precisamente, el sector hotelero es uno de los grandes beneficiados de la actividad MICE, así como del auge de los visitantes que llegan con fines turísticos. MCI España destaca los datos del Ayuntamiento de Barcelona en relación a la ocupación hotelera a partir de abril, donde la ocupación del total de plazas hoteleras disponibles ha estado siempre por encima del 70% en los últimos tres años, mientras que este mismo indicador mostró una media de alrededor del 60% en el periodo enero-marzo. En el caso de Madrid, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, pasa de estar con tasas de ocupación de alrededor del 55% durante el primer trimestre, a rozar el 70% de media durante el segundo.









