Los datos del BSP en España no pueden ser más dramáticos (…¿o tal vez sí?). Un tercio han caído las ventas de billetes de avión en enero y febrero, respecto a los dos primeros meses del año anterior. Además del efecto AVE, el 32% de caída es un dato que, de continuar así hasta después del verano, pondría a los pies de los caballos a todo el transporte aéreo español en este ejercicio. Ahora más que nunca es importante recuperar la exigencia de las Organizaciones empresariales para que las compañías aéreas ofrezcan garantías ante eventuales quiebras.

