Difama, que algo queda

Internet se ha convertido en un mentidero, desde el que algunos difaman desde la impunidad. Frente a la blogosfera, en la que numerosos blogger ofrecen a diario opiniones, o las comunidades online en las que los viajeros intercambian experiencias, algunos medios de comunicación han equiparado difamación a informacion. Así, tras una noticia elaborada por un profesional de la información sobre una empresa del Sector, cualquier indocumentado puede afirmar que tal empresa no paga a sus proveedores o que su personal no va a cobrar la nómina este mes.